Pilotar drones, de tendencia en Vigo para ganarse el pan
El pilotaje de drones en Vigo, en auge, se está convirtiendo en una nueva salida laboral más allá del simple ocio
Los drones han venido para quedarse en la sociedad viguesa. El manejo de estos aparatos eléctricos dejó de ser un simple hobby para ayudar a la población en sus tareas más complicadas. Todo desde las alturas. Ya sea para grabar grandes planos cinematográficos y ahorrarse el uso de un helicóptero, usarlo en labores de rescate para animales o simplemente para ocio y disfrute personal. Un buen piloto puede realizar auténticas piruetas en el aire y dirigir el dron por rincones imposibles.
Entre los clubes más potentes de Galicia, el Club de Aeromodelismo Furaventos, en O Porriño, es uno de los más tradicionales. Fundados en 1987 y con 125 socios en la actualidad, tienen gran peso a nivel gallego, con varios campeones del aire entre ellos. Uno de ellos es Gerardo Martínez. Amante del vuelo, piloto de remoto desde hace más de 25 años y doble campeón de España de aeromodelismo, señala la alta demanda del uso de estos aparatos electrónicos que sobrevuelan nuestros cielos: “estamos en un claro auge, aunque el problema que tenemos es la legislación vigente. Hay muchas empresas que entran en esto de los drones por rascar una subvención y otras que de verdad quieren realizar cosas muy serias y profesionales”.
El pilotaje de estos aparatos voladores es una opción laboral de futuro en numerosos ámbitos. Así lo indica Martínez: “Lo más aconsejable para un nuevo piloto de drones que quiera acceder al mercado laboral, es que no se quede solo con la titulación de pilotaje, sino que lo acompañe con otros estudios y ámbitos, véase electrónica, diseño o incluso audiovisual”. El futuro del cine o de diversas tareas de bomberos o policía pasan por su utilización. “Se observa últimamente mucho su uso para la gran pantalla, al ser más económico que un helicóptero, o para ayudas humanitarias”.
La normativa vigente, aún con puntos a mejorar, “ha dado un paso adelante, pero faltan aclarar ciertos detalles. No existe mucha unión entre la Federación Española y ciertas federaciones autonómicas. Eso complica mucho tener una regulación homogénea. Ahora se busca simplificar”. Los drones pueden ser usados como entretenimiento o para actividades profesionales, donde se marcan muy claras las diferencias entre ellos: “Si lo quieres para divertirte, con uno de menos de 250 gramos, y limitaciones de peso y velocidad es suficiente. No es necesario obtener carné y no causan daño a su paso. Luego hay verdaderas obras de ingeniería, que pueden llevar hasta 50 kilos de peso”. Existe un problema en Vigo, la falta de formación específica para pilotaje, aunque “hay cursos esporádicos que se imparten en academias, previo pago. Existen parte teórica y parte práctica y si tienes algo de destreza no son muy difíciles. Muchos bomberos o policías realizan estos cursos y se forman en drones porque les asignan puntos de méritos”.
Martínez también apunta a los organismos públicos como vitales para que aumente la repercusión y la viabilidad de una nueva forma de trabajar: “La Xunta propuso varios proyectos, en relación con labores de rescate, pero pretenden formar a sus trabajadores y no contar con profesionales cualificados”.
Las nuevas profesiones ya están aquí. Lo que hace diez años era una labor impensable, ahora puede realizarse a través de drones. Ya sea para hacer más sencilla labores importantes de la sociedad, y llegar a rincones donde el ser humano no puede acceder, el manejo manual de estos aparatos eléctricos viene para quedarse.
“Se está incrementando la demanda de formación”
Jaime Pereira, CEO de Aerocámaras, indica que no solo en Vigo, sino a nivel nacional, “el auge de los drones está en aumento. La ampliación a diferentes sectores, como vigilancia o inspecciones marítimas o de estructuras renovables, abren una nueva salida profesional”. Ante ello, Pereira recalcó que, en sintonía con el aumento de oportunidades laborales, “se está incrementando la demanda de formación de pilotos de dron para dedicarse a estas tareas. Deben contar con una formación técnica apropiada y enfocada a la docencia que van a impartir”.
La labor de los drones en el ámbito profesional lleva varios años siendo útil para las empresas. “Compañías de diferentes sectores están empezando a implementar drones porque en la mayor parte de los casos suponen un ahorro de costes frente a métodos convencionales y un plus de seguridad para sus trabajadores”, apuntó el CEO de Aerocámaras.
Como también indicó Martínez, Pereira incidió en una formación “más especializada. Ya no se requiere ser únicamente piloto de dron, sino estar capacitados para aplicar esta tecnología de una manera profesional a escenarios concretos como inspecciones técnicas, logística, topografía o agricultura, entre otros”.
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